lunes, 9 de abril de 2007

Cuaderno de Bitácora

Hoy comienzo mi navegación, es una travesía preparada y trazada a escuadra. Espero no haber olvidado nada. Cuando uno se encuentra con el océano delante de sí, no hay tiempo para la improvisación, cada maniobra tiene que ser exacta y realizada sin la más mínima duda. Para dudas, las que nos vaya planteando los cambios de tiempo, inesperados, e imprevistos.
La seguridad de mi nave es lo primero, si consigo ésto, yo también estaré a salvo.
Durante tan largo trayecto, iré contando en este cuaderno todo lo que ocurra a lo largo de la jornada, y de noche mientras descanso, espero que el piloto automático haga las veces de buen patrón.
Parto dentro de unas horas, mi destino os lo diré cuando llegue, mientras conformaros con participar de mis jornadas, que todo y nada es mucho, mucho más de lo que otros desearan.